En Alemania —y en otros países de habla germana— hay una frase que se escucha en cada despedida estos días antes del cambio de año: «Guten Rutsch!». Es una abreviación de «Einen guten Rutsch ins neue Jahr!», que traducido de manera literal sería «(Te deseo) un buen resbalón hacia el nuevo año». Realmente es un deseo de cambiar de año deslizándose, sin tropiezos, como un buen patinador sobre hielo. Aunque, claro, si te lo dice un enemigo, es posible que sus palabras oculten el deseo de que te resbales igual que un patinador primerizo. La interpretación es libre.

No es la única frase por el estilo del alemán. «Hals- und Beinbruch», traducido como «(Te deseo) rotura de cuello y pierna», se usa para desear suerte. Aunque, la verdad, apenas la he oído. Pero es bueno saber que no te están soltando una maldición ni nada por el estilo. Es como el «Mucha mierda» español que usan los miembros de las compañías de teatro antes de una representación.

Otra forma de desear fortuna, que sí he oído, es «Toi, toi, toi!». Se usa también en otros idiomas y ya casi nadie conoce su significado original. Había que escupir tres veces para espantar al diablo y, al modernizarse, se tradujo cada escupitajo con un «toi». Una mejora, yo no me veo escupiendo a la gente. Y menos recibiendo los salivazos de los demás.

Y así os deseo que os deslicéis bien hacia el 2026. Sin tropiezos, por supuesto. ¡Feliz año nuevo!