Con doch y jein el alemán ofrece dos monosílabos para responder más allá del sí (ja) y el no (nein).

Uno de los muchos significados de la palabra doch es «sí», usada para responder a preguntas negativas. «¿De verdad que no vas a venir mañana?». «Doch!» Y de este modo se dice: «¡Claro que iré!». Es una palabra muy práctica, especialmente para discusiones de monosílabos. «Te comiste mis galletas». «Nein!» «Doch!» «Nein!» «Doch!» Y así hasta el fin del universo…

Y luego esta jein, mi favorita. Se traduciría como «sí pero no» o «sí y no», la respuesta ideal para preguntas complicadas. Es un acrónimo formado por la fusión de ja y nein, de uso coloquial y a veces cargado de sarcasmo (sobre todo si no se acompaña de una explicación). «¿Has estado alguna vez en Ulm?» «Jein, solo de paso en la estación».